La limpieza posterior a la obra es vital, es el paso principal para llevar nuestro porcelanato a su estado natural, si viviéramos en un mundo perfecto diríamos que, durante el proceso constructivo, protegemos los pisos y listo, pero sabemos que durante este proceso muchas cosas ocurren y en ocasiones logramos mantener un estado de los pisos muy aceptable. Sin embargo, de forma más usual a la que crees los pisos de un proyecto son un campo de batalla.
Nuestra experiencia nos ha llevado a entender que en esta guerra no se trata de una batalla perdida sino de encontrar el momento de lucharla, durante el paso de la obra debemos preocuparnos de dos cosas; uno, la correcta instalación de los porcelanatos y; dos, realizar el proceso de fraguado a la mayor brevedad posible, ya que esto nos va a evitar dolores de cabeza reales al final.
Pero esto es no para hablar de problemas de instalación, ese es otro tema, sino de cómo logramos mantener nuestro piso limpio, o el camino que debemos seguir para dejarlo como el día que lo elegimos. En realidad, el tema no es tan complicado, lo que es importante es cómo abordo una superficie tan sucia.
Menciono algunos puntos:
- No prestes atención a los miles de productos que te recomiendan para limpiar.
- Nunca utilices ácido muriático, las propiedades de este ácido son incompatibles con el porcelanato.
- No utilices desengrasante, lo que vas a provocar es generar una superficie más difícil de limpiar si no logras quitarlo del todo.
- No apliques selladores de ningún tipo, podrías encapsular la suciedad y empeorar el asunto.
- No apliques ceras o ningún tipo de removedor, el porcelanato no lo necesita y después será más complicado eliminarlos.

Si no debo utilizar productos ¿qué se puede hacer? Sencillo empecemos con lo más práctico, agua limpia. Toda la suciedad que el porcelanato acumuló debe ser removida y la forma más simple es limpiar con agua, puedes utilizar un cepillo eléctrico idóneo y agua para remover la mayor cantidad de suciedad posible, si notas que hay sectores difíciles podemos implementar el uso de un limpiador a base de ácido fosfórico (que sea apto para porcelanatos), el cual es un producto que por su composición química es utilizado en la limpieza profunda, sin embargo a pesar de ser un producto adecuado es importante respetar la forma de aplicación del mismo y tener presente que debemos retirarlo por completo de la superficie limpiando en repetidas ocasiones con agua limpia hasta eliminarlo.
Lo importante que debemos tener presente, al utilizar muchos productos, solo va a provocar que la superficie sea más difícil de limpiar, evítate un dolor de cabeza innecesario.
Los porcelanatos por sus cualidades técnicas son productos con grados de absorción muy bajos por lo tanto la suciedad en ellos es solo temporal ya que una de sus cualidades es la fácil limpieza.
Recuerda, así como existen diversos diseños de porcelanato, hay muchos tipos de acabados, solo hay una manera correcta de instalación y limpieza de la superficie.
“El verdadero secreto de la felicidad reside en sentir un interés genuino por los pequeños detalles de la vida cotidiana” -WILLIAM MORIS
